Sin duda, el miedo es un cáncer que hay que extirpar de nuestra mente, porque al concentrarnos en lo que no queremos, lo atraemos a nosotros.

Ha llegado el momento de asumir nuestra grandeza, creer en nuestra capacidad de construir un mundo mejor y ponernos a trabajar con sentido trascendente.

Permíteme compartir contigo porqué estoy convencido de que atraemos a nosotros lo que no queremos.

El mundo a nivel cuántico es energía y vibración. La materia, como la experimentamos, son simplemente cúmulos de energía que están vibrando a diferentes frecuencias, y que a través de la dinámica de la vida interactúan, se transforman, evolucionan y prosperan.

La mente, tu mente, mi mente, también generan energía. Esta al pensar se transforma en vibración que se comporta como un gran imán, atrayendo hacia si aquello en lo  cual está pensando.

Estamos ante un momento en la historia de la humanidad en la cual la ciencia y la espiritualidad se complementan. Por un lado, la ciencia nos explica los fenómenos de la energía y la atracción de los cuerpos, al mismo tiempo que la sabiduría universal nos habla de una fuerza unificadora que está presente en todo. Una inteligencia, que por falta de una mejor palabra, llamamos Dios.

Cuando juntamos estos dos fenómenos, llegamos a la conclusión de que vivimos en un universo inteligente. Un universo propositivo, evolutivo y lleno de amor. Lo que es más, al estar vivos, nos convierte en co-creadores con él. Y cuando nos metemos a los descubrimientos recientes en el terreno cuántico, vemos que nuestros pensamientos son “cosas” tan concretas como lo son en el plano material las paredes, los pisos y los techos. Wow.

Ahora, déjame regresar al miedo y porqué al no saber dirigir nuestros pensamientos nos volvemos en nuestros propios peores enemigos atrayendo hacia nosotros aquello que tememos o no deseamos.

Resulta que la configuración de la energía universal es proveedora y creativa; genera lo que se le pide. Solo que no reconoce la palabra NO. Para ella todo es creación, para bien y para mal. Afirmaciones como no me quiero enfermar, no quiero perder mi empleo, o no quiero que mi pareja me abandone, son interpretadas en su sentido positivo; quiero enfermarme, quiero que me despidan, quiero quedarme solo. Y cuanto más miedo tenemos y más lo alimentamos, más crece y más se manifiesta en nuestra vida lo que estamos tratando de evitar.

Entonces, ¿Qué hacer?

Primero, entender que lo que pensamos y como lo manifestamos importa. El universo esta vivo, es inteligente y provee soluciones incesantemente. También, es importante entender que esta fuerza creativa, aunque está fincada en el amor, es amoral en el sentido humano. No tiene favoritos. Ve por el todo y ayuda al que se empeña en sobresalir, pero, con igual resolución y poder, ayuda al que se empeña en sabotearse y morir. ¡Y esta es una gran noticia llena de esperanza, fuerza y libertad! Porque al ser co-creadores con Dios, somos maestros de nuestro destino, y nuestros pensamientos y acciones cuentan y cuentan mucho.

El secreto de la vida y de la resiliencia emocional es asumir nuestra grandeza e ir enfrente de lo que nos da miedo, nos guste o no, y ser propositivos. Tomar la vida en las dos manos y ayudar a co-crear con ella un desenlace que dignifique, fortalezca y ayude al sistema en su conjunto prosperar.

Nunca hubo mejor momento para crear una vida positiva que nos encante vivir. Abre los ojos y abre el corazón. El universo conspira a nuestro favor si asumimos nuestra grandeza y nos reconocemos co-creadores responsables con él.

Deja de decir no quiero y empieza a decir QUIERO. Vuélvete una fuerza unificadora. El fiel de la balanza que genera más valor que el que extrae del sistema y que genera riqueza para si a través de generar riqueza y bienestar para los demás.

En conclusión.

Recuerda que estamos aquí para servir no para servirnos. Somos llamados a ser los albaceas, no los verdugos de la tierra. Y al nivel que servimos nuestra vida cobra sentido, relevancia y trascendencia, disipando el miedo, el estrés y la frustración.

Deja de ser tu propio peor enemigo. Abraza los hallazgos de la ciencia cuántica, envuelta en la sabiduría la filosofía universal y déjate querer. Ten fe en el poder de un universo inteligente y ábrete a recibir todos los recursos físicos, materiales y humanos que requieras para generar abundante riqueza, bienestar y felicidad para ti, al servir a los demás.

Adelante.

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