Muchas personas me están preguntando como veo el futuro inmediato y el post-Covid-19. Por lo tanto, hoy te comparto lo que yo considero tres reglas para enfrentar la nueva realidad, al igual que algunas actividades económicas que veo que tienen mucho futuro.

Como siempre me interesa tu punto de vista. Mantengamos abierto el diálogo.

Las reglas:

1- Aprender a hacer más con menos 

La nueva realidad aborrece el desperdicio. Para adecuarse y sobresalir hay que entender y abrazar temas como la desmaterialización de los activos, y el capitalizar la economía compartida.

Esto te debe llevar a crear un APP para tu negocio que te permite ofrecer mayor y mejor servicio a menor costo. Al igual que montarte sobre plataformas existentes que te ayudarán a realizar una serie de funciones importantes para el negocio compartiendo los costos con otros empresarios.

Es indispensable reducir costos administrativos, de producción y distribución tanto en el ámbito físico como virtual.

Y hablando del ámbito virtual es vital que de inmediato, si aún no lo has hecho, establezcas tu propia plataforma en internet. Y aquí no estoy hablando de presencia en Facebook e Instagram, que son plataformas que son propiedad de terceros y que constantemente cambian las reglas de interacción con clientes y prospectos a su favor.

No, es indispensable que ya tú te vuelvas dueño de la propia medio de comunicación y comercialización y empieces de inmediato a crear tu propia base de datos de clientes y prospectos que se convertirá de aquí en adelante, en el activo más valioso de tu negocio

Entonces a corto plazo tu prioridad #1 es aprender a moverte en y a dominar el nuevo entorno digital.

2- Observar el mercado

Otra regla para sobresalir en la actualidad es entender que el entorno está cambiando en forma acelerada. Al igual que tú tienes que aprender a hacer más con menos, también el mercado está premiando la eficiencia y castigando el derroche. Y en este nuevo ámbito viene una depuración feroz de empresas y empresarios mediocres.

Pon atención a lo que el mercado está premiando y ve como tú puedes generar valor personalizado que responde a necesidades concretas de clientes precisos.

3- Escucha a tus clientes

Finalmente, están tus clientes. Tus benditos clientes. ¡Escúchalos

Este es el momento de abrir el diálogo franco, cercano y profundo con ellos. Es el momento de plantear preguntas inteligentes y escuchar con atención todas y cada una de las respuestas. Es el momento de mostrarte vulnerable y humano. De preguntar cosas cómo, que de lo que ofrezco ya no te sirve. Y qué tipo de adecuaciones tengo que hacer a mis productos y servicios para servirte mejor.

Al igual hay que preguntarles que nuevos tipos de productos y servicios están considerando o usando que resuelven el mismo problema que tú resolvías. Escucha, realmente escucha. Analiza qué puedes hacer. Y responde rápidamente ofreciendo a tus clientes, que les importó lo suficientemente tu negocio para responder, nuevas y mejores soluciones para ellos. Conviértelos en tus consejeros y amigos de crecimiento.

Sin duda son momentos difíciles. Pero no desesperes. Estamos ante un momento de depuración de un modelo económico caduco, perverso e inhumano que tenía que cambiar.

Por lo tanto, aunque muchos modelos de negocio pasarán a la posteridad, también veo en el horizonte un sinfín de nuevos modelos prometedores, que me gustaría compartir contigo. Ve cada uno de ellos y piensa cómo puedes capitalizar alguna de estas megatendencias a tu favor.

Esta es una lista corta:

– Internet de las cosas y ciudades inteligentes.

– Industria 4.0 e impresión 3D.

– APPS y economía compartida.

– Comercio electrónico y ciberseguridad.

– Biomimética y ecología.

– Nanotecnología.

– Espacial, la minería de asteroides y la población de la luna y Marte.

– Marketing de experiencia y turismo.

– Centros comerciales vivenciales y de entretenimiento.

– Salud holística y enfermería.

– Comunidades de retiro y productos y servicios para la 3ª edad.

– Educación adulta.

– Asesores y coaches de alto nivel.

– Entre muchas, muchas oportunidades más.

Entonces, para concluir, te invito a ver este momento con buenos ojos. Es tu oportunidad para crecer personal y profesionalmente y contribuir hacia un futuro más equitativo, prospero y feliz. Algo del cual tú podrás estar orgulloso y que contenga los elementos de un negocio sustentable, resiliente y profundamente humano. Un negocio que podrá no únicamente resistir, sino también ser creado para capitalizar los embates del cambio, que serán cada vez más frecuentes y profundos.

Como siempre te recuerdo que tú eres grande y que la vida exige tu grandeza.

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