Ayudar demasiado también puede hacer daño
Me gusta ayudar. Cuando alguien que quiero tiene un problema, mi cabeza inmediatamente comienza a buscar soluciones. Cuando un colaborador se atora, quiero destrabarlo. Cuando algo peligra, quiero entrar y resolver. Durante muchos años pensé que eso era simplemente una virtud. Hoy ya no estoy tan seguro.
Porque existe una línea muy delgada entre ayudar a alguien a crecer y evitarle el esfuerzo que necesita para crecer. Cada vez que resolvemos algo que otro podría aprender a resolver, quizá solucionamos el problema de hoy, pero creamos uno para mañana. Sin querer, le enseñamos: “Cuando las cosas se pongan realmente difíciles, alguien vendrá a rescatarme”. Y nosotros aprendemos la otra mitad de la ecuación: “Si quiero que salga bien, tengo que hacerlo yo”. Ahí comienza la trampa.
Hoy, antes de entrar corriendo a resolver el problema de alguien, detente un momento y pregúntate: ¿Me necesita a mí… o necesita descubrir que puede hacerlo por sí mismo?
Ten un gran día.
Gracias Mac
Muchas gracias Mac por tu generosidad en compartir estas reflexiones
Mi querido Mac, me recuerda esta reflexión al filósofo chino, Lao ste, si das un pescado a un hambriento, lo nutres por una jornada, si le enseñes a pescar, lo nutres por una vida. Son dos diferentes enfoques para ayudar, sin duda mucho más difícil el Segundo.
Gracias, Mac. Como siempre, excelentes reflexiones que aportan, nutren y nos invitan a seguir creciendo como líderes, sin perder de vista el sentido humano del liderazgo.
Que tengas un excelente día. Un abrazo.
Mac. Lo que me la marcó fue darme cuenta de que cada rescate me hacía sentir necesario, y que esa sensación era la que estaba cuidando, no al otro.
Como me comentaste alguna vez, querido Mac: «A partir de cierto momento a los hijos ya no se les puede controlar, pero siempre se les debe amar».
Igualmente, dejemos que nuestros equipos desbloqueen niveles por ellos mismos.
¡Abrazo fuerte desde Lima!
Justo lo que necesitaba leer esta semana, requiero de paciencia y tiempo para poderlo lograr. Gracias.
Gracia Mac, siempre con una aleccionadora voluntad, sirviendo al prójimo. FUERTE ABRAZO
Gracias