Escuchamos algo que contradice profundamente lo que creemos y… ¡Error! Cerramos la puerta.
Hoy haz exactamente lo contrario. Busca una conversación con alguien que vea un tema importante de manera distinta y quédate un poco más. No para ceder. No para convencer. Para comprender.
Hazle una pregunta: ¿Qué has vivido tú para ver el mundo así? Y después viene la parte difícil: escucha la respuesta sin preparar la tuya.
Quizá termines pensando exactamente igual que antes. Pero habrás mirado por otra ventana. Y podrías descubrir algo delicioso: el otro no era tan absurdo… y tú tampoco eras tan dueño de la verdad.
La diferencia no tiene que ser una amenaza. Atrévete a convertirla en una invitación.
Ten un gran día.
La importancia de no ser reactivo y de conectar el modo de escuchar activa
Hola Mac, buen dia
Tan necesario estos días en el mundo entero, España y Mexico para empezar con estos gobiernos separatistas y engendradores de odio irracional