Pero no puedes beber por él
Mi abuelo solía decir: “You can lead a horse to water, but you can’t make him drink”. Puedes llevar al caballo hasta el agua, pero no puedes obligarlo a beber. Cada vez entiendo mejor esa frase.
Hay personas que quieren crecer, pero todavía no saben cómo. A ésas hay que enseñarles, acompañarlas, darles herramientas, permitirles equivocarse y volver a intentarlo. Muchas veces ahí están escondidos los futuros grandes líderes. Pero también hay personas que pueden… y simplemente no quieren.
Y ésta es una de las fronteras más difíciles para quienes tenemos alma de rescatadores. Porque queremos intentar una vez más. Explicar de otra manera. Dar otra oportunidad. Empujar un poquito más. Hasta que debemos aceptar una verdad incómoda: no podemos querer por el otro.
Nuestra responsabilidad es llevarlo hasta el agua. Mostrarle dónde está. Darle todas las posibilidades razonables para beber. Pero beber le corresponde a él. Y a veces, dejar de rescatar también es una forma de respetar.
Ten un gran día.
Esto puede aplicar también a la ayuda económica, la generosidad sin orden puede dañar a otros.
El verdadero liderazgo lejos de consistir en ahogar a alguien intentando que tome agua, sino en asegurar que conozca el camino hacia el pozo y que sepa que cuenta contigo en sus tropiezos, para cuando decida ir a beber para saciar su sed, sed. Excelente reflexión, Mac.
Eso me lleva a pensar que una cosa es ayudar, y otra cosa es resolver. A veces les podemos dar hasta el vaso para beber, pero efectivamente no podemos introducir el líquido forzadamente a su boca. Querer es poder. Gracias por la reflexión Mac.
Excelente reflexion y comentarios.. Y agregaría, ayudamos cuando nos lo piden… sino somos metidos.