Puedes estar subiendo muy rápido… y descubrir que apoyaste la escalera contra la pared equivocada.
Nos enseñaron a perseguir metas, cumplir objetivos, subir el siguiente escalón. Y nos volvimos extraordinariamente buenos para avanzar.
Pero pocas veces nos detenemos a preguntar: ¿esta es realmente la vida que quiero construir?
Y esa pregunta importa.
Porque estamos hablando de tus días. De tus afectos. De tu energía. De esos años que parecen infinitos hasta que descubrimos que no lo son.
No se trata de vivir preocupado. ¡Todo lo contrario!
Se trata de encontrar un norte tan tuyo que te permita caminar más ligero. Saber qué perseguir y qué dejar pasar. Dónde poner tu energía y dónde simplemente sonreír y decir: esto no es para mí.
Regálate hoy unos minutos y pregúntate:
Si continúo viviendo como estoy viviendo, ¿me gusta el lugar al que voy a llegar?
Si la respuesta es sí, disfruta la subida.
Y si algo adentro te dice que no, tampoco pasa nada.
Bájate de la escalera. Muévela. Y vuelve a subir.
Eso también es vivir.
Es tu vida. Vale demasiado para pasar años escalando la pared equivocada.
Ten un gran día.
Toda la razón Mac. Es de sabios cambiar de opinión y, si se trata de la vida, nunca es tarde. El viaje hay que disfrutarlo.
Gracias Mac por compartir. Excelente tarde