Hay algo maravilloso en descubrir que puedes elegir.
Elegir qué merece tu tiempo. A quién quieres cerca. Qué sueños vas a perseguir. Qué vas a dejar atrás. Y, sobre todo, qué clase de persona quieres ser mientras recorres el camino.
Eso es tener un norte.
No una vida perfectamente planeada. No saber qué sucederá mañana.
Es despertar sabiendo hacia dónde quieres caminar.
Y entonces algo cambia.
Los NO se vuelven más fáciles. Las decisiones más claras. El esfuerzo empieza a tener sentido. Incluso los tropiezos pesan menos, porque sabes para qué te levantas.
No esperes a que todo esté resuelto.
Empieza a caminar.
Haz hoy algo que se parezca a la vida que quieres vivir. Algo pequeño, alegre, valiente, tuyo.
Llama a alguien que amas. Empieza ese proyecto. Cuida tu cuerpo. Aprende algo nuevo. Ríete más. Atrévete.
Porque quizá la gran recompensa de encontrar tu norte no sea algún día llegar a un destino.
Sea descubrir que ya estás disfrutando el camino.
Tu vida está ahí.
Ve por ella.
Ten un gran día.
Amo tus cápsulas de cada día!
Este momento de lectura lo hice sentada en un banco del parque donde vengo a caminar diario, y en la serenidad del entorno y la grandeza de sus árboles, vivo mi vida hoy.
Gracias Mac.
Gracias Mac
Tener claridad hacia dónde vas te permite sortear muchos obstáculos, tus No’s.
Gracias por permitirnos empezar el día con este gran mensaje
Me encanta leerte y los momentos de reflexión y acción , a lo que me llevan generalmente.
Gracias, Mac, por recordarme que la vida me espera.
Que el ayer es memoria, pero no destino.
Que perder un sueño no es perder el camino.
Que aún puedo sembrar donde hubo despedidas.
Que la esperanza no exige certezas.
Que los sueños se construyen en el corazón.
Y que vivir es sonreirle a la vida.