Estoy leyendo el libro galardonado como el mejor libro del 2018 por el Financial Times: “Arquitectos de la Inteligencia Artificial” de Martin Ford. En él entrevista a los mayores protagonistas de la disciplina en todo el mundo.

Una de las entrevistas que más me llamó la atención fue la de Stuart J. Russell, director del “Centro para la Compatibilidad-Humana e Inteligencia Artificial” de la Universidad de California. Que por cierto, también es profesor adjunto de cirugía neurológica. Ciencias de la computación y neurología, sin duda una combinación perfecta para el desarrollo de IA.

Él dice que si queremos construir inteligencia artificial, entonces más vale que entendamos lo que significa ser “inteligente”. Y para ello es indispensable echar mano de lo que hemos desarrollado los seres humanos a lo largo de miles de años. Capturar y parametrizar los frutos de nuestra humanidad. Fundamentos básicos como la tradición, la filosofía y la economía, al igual que otras disciplinas como el arte, la ciencia y la ecología y programar las máquinas para que aboguen para nosotros.

Hoy, ya no se discute que si algún día las máquinas superarán la inteligencia humana. La única pregunta es cuándo. Y es por eso, que es vital establecer hoy, aquí y ahora el código de programación correcto. Uno que parta del principio moral de que el ser humano es el albacea y no el verdugo de la naturaleza y de la tierra. Un ser moral que aboga por la equidad y la vida y que aprende de la naturaleza para impulsar un sistema sustentable que garantice la continuidad.

La gran amenaza, la espada de Democles que cuelga sobre nuestra cabeza, es que si hoy no establecemos que el código de programación de la Inteligencia Artificial debe cuidarnos y proteger la vida humana y terrestre, terminaremos por crear un monstruo que utilizará toda su fuerza para otro fin. Lo cual nos llevará a un desenlace nefasto.

Déjame darte una probadita. Ve este pequeño clip de ocho minutos llamado Bots Asesinos, creado por Stuart. En él describe una capacidad hoy existente, para crear pequeños drones, manejado por inteligencia artificial, que son programados para asesinar y que una vez que los liberas, ya no lo puedes parar. https://youtu.be/HipTO_7mUOw

En él vemos como estos pequeños drones son utilizados para hacer limpieza étnica, matando a todos los hombres de entre 12 y 60 años con rasgos característicos. Pongamos esto en contexto, imagínate que a Trump se le ocurriera, que en vez hacer su muro, sería mejor exterminar a todos los latinos de Estados Unidos… ¿te imaginas? Al igual vemos en este clip, el asesinato quirúrgico de estudiantes que se oponen al gobierno, y como usan estos bots asesinos para callarlos y crear un régimen de terror. Y aunque este clip es ficción, las capacidades y motivaciones son demasiado reales. No sé tú, pero a mí, me da pavor.

Por lo tanto, es vital que hoy, aquí y ahora unamos fuerzas con los 4,400 líderes en IA, como Stuart Russell y Elon Musk que firmaron la petición para ilegalizar la creación de arma letales autónomas.

Detengámonos un momento a pensar en estás armas. Si se siguen desarrollando y se utilizan, son potencialmente más atractivas para un régimen perverso, que una bomba nuclear o incluso de un arma biológica, porque matan selectivamente. Este es el sitio en el que tú también firmes la carta: https://futureoflife.org/ai-open-letter/

¡Hay que cuidar que la inteligencia artificial trabaje a nuestro favor!

Tu voz, mi voz, unidad a las miles de voces que abogan por la coherencia son requeridas para responder al reclamos de nuestros hijos, hijas y nietos. No les pasemos a ellos la bronca. Asumamos nuestra grandeza y hagamos nuestra parte HOY.