Hoy quiero compartir contigo una visión que tengo sobre la nube y porqué la veo como la file de la balanza para la trascendencia humano en el siglo XXI. (si prefieres puedes verme leerlo abajo)

La nube es un gran conector que correctamente programada, puede convertirse en un tipo de mente universal.

Me la imagino como un gran cerebro, donde cada persona conectada se convierte en una neurona. Y el cúmulo de todas estas personas se convierten en una mente lúcida, dinámica e hiperconsciente. Una mente capaz de ver un panorama más amplio. Una mente que registra cada acción y tiene la capacidad de correlacionarlas y extraer el bien mayor. Una mente que ilustra, inspira y concilia.

Pero aquí está el meollo del asunto. Esta mente reside sobre una plataforma programada por humanos. Por lo tanto las correlaciones que arroje y la lógica que profese dependerán de los criterios establecidos en su código; su ADN.

Como sabes, soy un optimista empedernido, y al mismo tiempo un realista objetivo. Confío en la raza humana y en su sabiduría y resiliencia. Sin embargo, también veo los desmanes que hemos creado y la apremiante urgencia para tomar control de los abusos que incitan un colapso ecológico.

¿Cómo conciliarlo? ¡Através de la mente universal!

Aquí el secreto es programarla correctamente. Inyectarle valores universales que van más allá de la miope ilusión de la soberanía humana. Al igual que cada ser humano debe estar integrado a esta inteligencia universal, también debe estar integrado cada árbol, cada pez y cada ave. Cada creatura que integra este delicado y hermoso ecosistema que da sustento a la vida.

La mente universal me llena de ánimo, esperanza y propósito. Correctamente programada se convierte en la fiel de la balanza que aboga por la coherencia, la sustentabilidad y la trascendencia.

Decía Mahatma Gandhi, “Quien retiene alguna cosa que no necesita es igual que un ladrón.” Y tenía razón. Hay que aprender de la naturaleza. Ella no acapara. Un mundo en el cual las ocho personas más ricas, poseen los mismos recursos que los 3,500,000,000 más pobres, es inmoral.

Por lo tanto es importante que la programación del algoritmo de esta mente universal, no caiga víctima del poderoso cabildeo, que busca hacer prevalecer los intereses del poder.

Ha llegado el momento en el cual, como sociedad organizada, nos unamos para visualizar un futuro en el cual nos dará gusto vivir. Un futuro que genera más valor que el que extrae del ecosistema y que da un sentido trascendente a nuestro quehacer.

Una correcta programación de “la mente” arrojará en un inicio un radiografía mas clara de la realidad en la que vivimos y sus fuerza y debilidades ante el entorno. A partir de ahí debemos establecer una serie de mejores prácticas, que paso a paso vayan fincando las reglas humanas sobre las cuales construir un mundo más sano, viable y feliz. Un mundo en el cual “la mente” toma en forma permanente el pulso del planeta y nos ayuda a alcanzar nuestra auténtica humanidad.

En conclusión, el futuro es inédito. Será lo que tú y yo hagamos de él. Nacimos para servir y es en el servicio radica la verdadera felicidad. Te invito a llenarte de ánimo y propósito y juntos, tú y yo construyamos ese maravilloso mundo en el cual nos dará gusto vivir y heredar a nuestros hijos y nietos.

Bueno con eso concluyo mi comentarios y como siempre te recuerdo que tú eres grande y que la vida exige tu grandeza.