Ha llegado el momento de asumir nuestra grandeza y cambiar nuestro diálogo; el momento de llenarnos de coraje y optimismo y poner en marcha el espíritu de solidaridad que nos ha caracterizado durante los grandes desastres naturales. Lo que yo denomino: el espíritu huracanado.

Ha llegado el momento de pensar a largo plazo y a utilizar la irrupción del corto plazo con Estados Unidos como incentivo y trampolín para pensar y actuar en grande, e impulsar nuevos horizontes de gran futuro.

Ha llegado el momento de reconocer nuestras fuerzas y poner en marcha los grandes proyectos nacionales que nos permitirán hacer de México una de las 10 grandes potencias del mundo en los próximos 20 años.

Para demostrar por qué México Sí, acompáñame por este pequeño recorrido de tres oportunidades de oro que, si las desarrollamos con visión, pasión y estrategia de largo plazo, podrán poner a México nuevamente en el camino del crecimiento acelerado.

Se trata del turismo, las energías renovables y la amenaza de la posible deportación masiva de México-Americanos.

Empecemos por el turismo. México es uno de los grandes tesoros del mundo. Tierra del chocolate y la vainilla. Heredera de una cultura tan antigua como la china. Poseedora de la tercer gastronomía más variada del mundo. Y de un pueblo alegre, creativo y hospitalario. Hoy, México ya es el 8º país que más turistas recibe, aunque la derrama económica por visitante sigue siendo muy baja. Con un esfuerzo consolidado para aumentar el turismo de experiencia de alto nivel, atraer más eventos mundiales e incrementar el turismo médico, podremos aumentar unos cuantos puntos el PIB.

Otra área de de crecimiento importante son nuestros recursos naturales para producir energías renovables. Se estima que en los próximos tres años se invertirán más de 6.6 mil millones de dólares en México en este rubro. México puede y debe convertirse en una potencia mundial en energía solar, eólica y geotérmica.

Te doy unos datos. El norte de la república se encuentra sobre el cinturón de oro de irradiación solar. Resulta que ahí, desde el año pasado, es más barato producir energía fotovoltaica que con petróleo, o incluso carbón. Y apenas empieza. Como la generación de energía fotovoltaica es una tecnología disruptiva, su costo va a seguir bajando año con año. ¡Capitalizémoslo!

Otra virtud de nuestra geografía es que al sur tenemos uno de los lugares con más viento sobre la tierra, la ventosa. Hay mucho apetito para invertir en la producción de energía eólica y, de acuerdo a analistas, México puede atraer en este sector una inversión sostenida anual de 2 mil millones de dólares durante los próximos 10-15 años. ¿Qué tal?

Y si eso fuera poco, contamos con un suelo volcánico rico para la producción de energía geotérmica. Como dato relevante, la planta geotérmica de Cerro Prieto, en Mexicali, Baja California, situada justo arriba de la falla de San Andrés, hoy ya produce la mitad de toda la energía que consume la península. Hay que aprovechar esta falla geológica y todo el cinturón de volcanes al centro del país. Es otra oportunidad de oro.

Finalmente la tercera (para mí la más extraordinaria oportunidad): la deportación masiva de México-americanos. Sí, leíste correctamente. Una repatriación masiva sería lo mejor que le podría pasar a nuestro país.

¿Por qué? Porque estamos hablando de una inyección de una fuerza laboral formidable. Trabajadora, honesta y con ganas de progresar. Imagina si tú y yo, como sociedad organizada, empresarios, asociaciones, academia y autoridades, uniéramos fuerzas para brindarles la bienvenida con financiamiento, formación y capacidad logística… Podríamos crear microempresas altamente productivas en sus lugares de origen que, a mediano plazo, abatirán la extrema pobreza en las zonas más castigadas del país.

En conclusión, es el momento de cambiar nuestro diálogo y abrazar el espíritu de solidaridad huracanado que hemos constatado una y otra vez frente a los embates de la naturaleza, cuando hombro con hombro hemos sacado adelante al país. Ahora estamos llamados a asumir esa misma actitud y ponernos a colaborar decididamente a favor de México. Sólo que esta vez con una visión de unidad y propósito a largo plazo. ¿Te unes al llamado?

Te invito a ver la conferencia que di en el foro Por qué México Sí al igual que el resumen del evento. Disfruta