Hoy quiero hablar del futuro de la comunicación y del comercio, y de cómo en la próxima década los lentes de realidad virtual y aumentada sustituirán a los teléfonos inteligentes, y analizar contigo sus implicaciones sociales y morales.

Un poco de historia. En el 2013 Google se adelanta a la próxima revolución de la computación. Crea y lanza al mercado general una computadora en forma de lentes previstos con realidad aumentada. Y aunque se adelanto a sus tiempos en el mercado de consumidores masivos y lo retiraron del mercado, hoy en el mundo de la salud y en la industria ya forman parte de una nueva realidad que está impulsando la productividad a nuevas alturas.

Por ejemplo, hoy un joven cirujano puede ser asistido en forma virtual durante una complicada operación por el mejor doctor del mundo. Gracias a esta tecnología el erudito puede ver a través del visor lo que está viendo el joven doctor, hablarle al oído y guiar sus manos a un óptimo desenlace.

En la industria estos lentes visores permiten formar a las personas directamente en la práctica, acortando el tiempo requerido para entender y dominar los procesos.

Sin embargo, la funcionalidad de los nuevos lentes es a la vez cautivante y preocupante.

En menos de 10 años estos lentes volverán el teléfono inteligente tan obsoleto como es un teléfono BlackBerry de hace 10 años en la actualidad.

Hoy va existe la naciente tecnología que se convertirá en la interfaz del futuro. Por ejemplo la empresa “Magic Leap”, financiada por Alibaba y Google, está lanzando este año un visor que vuelve obsoleta la interfaz gráfica de apuntar y hacer clic, que revolucionó la computación con la introducción de ratón y después con la pantalla táctil.

La nueva interfaz, que se conoce en inglés como “spatial computing”, todavía no tiene traducción al español, yo la definiría como computación envolvente. Esta está hecha para adaptarse mucho mejor a como interactuamos en el ambiente 3D del mundo real. Funciona en base a comandos generados a través del la voz, los gestos, la posición de cabeza y hasta el movimiento de los ojos.

Combina realidad virtual y realidad aumentada para crear la nueva interfaz de realidad mixta, que dominará nuestra interacción con el entorno en el futuro.

Por ejemplo, los lentes crean mapas 3D de todo lo que vemos, sobreponiendo una nueva capa de información a todo lo que nos rodea. Mapean la mesa, la silla, el cuadro y todo lo que observamos, creando un nuevo código de identificación, que ya no requiere palabras en un idioma en particular, para identificar cada objeto.

Imagínate las ventajas comerciales de esta interfaz. Vamos a poder presentar nuestro producto a cualquier persona en cualquier parte del mundo independientemente del idioma que habla y entenderá de qué se trata. Abre una nueva frontera al comercio internacional, al eliminar las barreras del idioma. Una oportunidad sin precedentes para países como México donde nuestro idioma principal no es el inglés. ¡Wow!

Sin embargo, hay implicaciones de privacidad preocupantes. Por ejemplo, cuando mires una lata de Coca-Cola puede disparar un comercial. Pero eso no es lo que realmente me preocupa, porque seguramente vas a poder administrar el flujo de publicidad, pagando extra por una interfaz “libre de anuncios”.

Lo preocupante es que, al igual que el lente está viendo todo lo que ves, y ayudándote a descifrar y entender mejor al mundo que te rodea, el lente también te está viendo y registrando tu reacción. Esto es, está registrando el movimiento de tus ojos, la inclinación de tu cabeza, tu tono de voz, y las variaciones en tu pulso y respiración. Está aprendiendo más de ti, de lo que tú sabes de ti mismo.

Y esto es bueno y malo a la vez. Bueno si lo usamos para ayudar a fortalecer nuestra formación y apoyarnos en el desarrollo de buenos hábitos y en el cuidado de la salud. Nefasto si se usa para entender nuestros miedos, inclinaciones y prejuicios y capitalizar ese conocimiento para manipularnos.

Pienso, en estos momentos de elecciones, en lo que sucedió con Facebook y Cambridge Analítica durante las elecciones presidenciales de Estados Unidos el año pasado. Usaron la interacción individual del elector en redes sociales para conocerlo y estructurar campañas individualizadas que, sin darse cuenta, lo manipularon.

Sin duda vivimos en tiempos de gran contraste. Por un lado hay la amenaza de la manipulación y del otro lado la promesa de una nueva capacidad comercial que nos abrirá nuevos mercados. Una interfaz que nos permitirá beneficiar a más gente con nuestros productos y servicios y ganar más dinero.

¿Y porqué te cuento todo esto? Comparto esta información para ilustrarte e invitarte a estar atento. Las nuevas tecnologías son amorales. Pueden usarse para construir o destruir, liberar o manipular. Todo reside en el código de programación.

Yo estoy seguro que somos más los buenos que los malos. Hay que estar atentos y participativos. Hay que juntos construir un mejor futuro. Uno más próspero, equitativo y viable. Uno en el cual nos dará gusto vivir y heredar a nuestros hijos e hijas.

Comparte este conocimiento. Abre el diálogo con tus colegas y amigos. Seamos protagonistas. No nos la vamos a acabar.

Como siempre te recuerdo que tú eres grande y que la vida exige tu grandeza. Hasta el próximo comentario, te mando un fuerte abrazo.