Emprendamos YA un movimiento nacional hacia la reconstrucción de la confianza

Operar en un ámbito de baja confianza nos está haciendo pagar un altísimo impuesto económico y social. 

Por lo tanto, la capacidad de generar confianza es hoy la habilidad más importante a desarrollar como persona, empresa, comunidad y país.

La desconfianza crea fricción en el sistema; torna todo más caro y lento. Tomemos por ejemplo la corrupción, que nos cuenta por lo menos el 10% del PIB. ¡Basta! 

Emprendamos YA un movimiento nacional hacia la reconstrucción de la confianza.

¿Cómo generar confianza? 

Empieza con nosotros mismo; con vivir de acuerdo a nuestros valores y velar por su integridad. Llamar a ser valiente y no venderse; a ser gente de una pieza, confiable, honrada y trabajadora. 

También implica ser competente y entender que ya llegó el momento de convertirnos en estudiantes de por vida, de ser aplicado y constantemente aumentar nuestro conocimiento y prestigio. 

El segundo paso es modelar y construir una auténtica sociedad. Esto implica colaborar, creer en los demás y procurar un trato justo para todos que conduzca a un estado de derecho. 

La gente no quiere estar asustada, ni ser pequeña y deshonesta; es sólo la reacción a un sistema desarticulado por falta de confianza. 

La confianza es poderosísima. La gente responde a nuestra expectativa de ella. Si pensamos y la tratamos como si fuera un persona floja, ignorante y corrupta, se comportará en línea con nuestras expectativas. Pero si pensamos y la tratamos como a una persona inteligente, honesta y trabajadora, también se comportará así. 

El secreto es confiar y apoyar. Al mismo tiempo, implantar mecanismos que permitan comprobar.

Ha llegado el momento de cambiar nuestro lenguaje. Dejar de quejarse y reconocer que eso simplemente nos debilita y da fuerza a lo que no queremos. ¡No! Hay que combatir el fomento del miedo, la corrupción y gandallismo en general a través de poner el ejemplo y el rechazo de malas prácticas que simplemente nos debilitan y nos cuestan un dineral. 

Hay que cambiar la historia que nos estamos contando. De una historia de tragedia y desesperanza, a una de visión de futuro que inspire y trascienda.

 En resumen

La falta de confianza crea miedo, egoísmo, corrupción y pobreza. Dicho en lenguaje coloquial: fomenta el espíritu gandalla que impone un impuesto altísimo a la economía y a la productividad. Mientras que la confianza anima, inspira y da alas; libera la iniciativa y la creatividad; genera felicidad, salud y dinero.

La creación de confianza empieza con nosotros mismos. Si somos confiables se creará una onda expansiva que impactará a nuestras familias, empresas, comunidades y nación.

Empieza tú. Después, modela, entrena, conviértete en mentor: sé un catalizador.

Institúyelo en tu familia, comunidad y empresa. Construye un cultura de transparencia, trabajo, rendición de cuentas y felicidad.

Ha llegado el momento de la coherencia. De sacar la casta y ser todo lo que podemos y debemos ser.

Tú y yo somos los fieles de la balanza. Impulsemos la coherencia y restablezcamos la confianza en nuestro país. 

México te necesita. Emprendamos YA un movimiento nacional hacía la reconstrucción de la confianza. 

¡Asume tu grandeza!