Hoy quiero hablar del futuro del libro.

Los orígenes del libro impreso dan pie a la primera revolución del conocimiento. Esta se remonta al año 1450, cuando Johannes Gutenberg inventa una poderosa nueva tecnología; la prensa plan. Gracias a la impresión masiva de libros se transforma la sabiduría colectiva. Se integran bibliotecas, nace el periodismo, se propaga la documentación científica y se instituye la práctica legal.

A lo largo de 600 años el mundo se llena de eruditos, contratos y autoridades, y la palabra impresa se vuelve el fundamento de “la verdad”.

Luego llega la década de los años ochenta con la aparición del internet y con él la segunda revolución del conocimiento. La palabra estática de la página impresa en papel se transfiere en la letra fluida, primero en la pantalla estática de la computadora. Y ahora a través de la tecnología móvil, forma parte de las pantallas de los teléfonos celulares y tabletas, y más adelante será parte indisoluble de la realidad aumentada y finalmente de la realidad virtual.

Lo que es más, el libro al evolucionar de analógico a digital no simplemente cobra una nueva dimensión de fluidez; se desdobla, y se puede manifestar como texto, imagen, sonido o video, de acuerdo con las preferencias de consumo y aprendizaje del lector. Wow.

Hoy existen dos bandos. Los que defienden la letra impresa como el fundamento de “la verdad”, y los que piensan que la letra fluida, ligada y aumentada constituirá una nueva dimensión del desarrollo humano.

¿Tú a que bando perteneces?

Yo creo que la letra fluida es “la neta del planeta” porque impulsará la liberación del conocimiento y del talento a alturas insospechadas.

El “libro” del futuro, que radica en el ámbito digital, seguirá siendo venerando por su creatividad y su capacidad de contar una historia que toque la mente y el corazón. Sin embargo, este libro no será estático, sino que estará conectado a todos los demás libros y a todo el conocimiento universal. En el mundo digital todo será referenciado, como una página de Wikipedia.

El “libro” del futuro ofrecerá un acceso de 360º a todo lo que despierte la curiosidad o imaginación del lector. Desde entender con mayor claridad quién es el autor y su entorno, que hay detrás de las referencia a las que hace alusión, al igual que le brindará al lector acceso inmediato a otras fuentes relacionadas.

Pero no terminará ahí. El conocimiento se volverá libre y cada persona podrá contribuir a la reflexión colectiva sobre cualquier tema que le llama la atención.

En el futuro no simplemente ganará dinero el autor del libro, sino que se edificará una nueva economía en la cual participarán todas las personas que añaden valor al tema y que ayudan a encontrar nuevas relaciones entre cosas existentes. Por ejemplo una persona que recopila datos sobre un tema específico, como lo hacen algunas personas hoy con Pinterest, si lo hace con maestría, podrá ganarse la vida siendo un curador de contenido.

Por lo tanto, lo verdaderamente excitante del “libro” del futuro no será simplemente el libro en si, sino el repositorio la sabiduría colectiva que integra todo el conocimiento dinámico y fluido de la colaboración humana. Imagínate una inmensa mente colectiva, viva y vibrante que permite y promueve conectar a los lectores con los escritores, fomentando relaciones más profundas, enriquecidas, aceleradas, y redefinidas por nuevas formas de interacción digital.

Hoy podemos ver los primeros destellos de esta nueva realidad a través del dispositivo Kindle en el cual leo libros. En él puedo anotar, subrayar y obtener información adicional sobre cualquier palabra, concepto o referencia que encuentro en el libro. También puedo compartir en mi red social todas las anotaciones que considero relevantes en el libro, al igual que leer las anotaciones que otros lectores han subrayado.

La lectura pasa de ser intimista a ser social. Esto eleva el nivel del diálogo con los amigos y personas que uno respeta y crea una nueva dinámica de crecimiento intelectual.

En el “libro” del futuro cada página en cada libro descubrirá nuevos libros y nuevas relaciones que enriquecerán el desarrollo personal y humano. Y poco a poco los libros se irán entrelazando, construyendo la nueva biblioteca del meta-conocimiento que dictará “la nueva verdad universal”. Una verdad fluida, viva y trascendente, que ayudará al desarrollo tuyo y mío y de toda la humanidad.

Para concluir, te invito, si todavía no lo has hecho, a experimentar con tu dispositivo móvil la nueva dimensión de la lectura fluida. Confío en que abrirá para ti una nueva ventana al conocimiento y al placer de aprender. Disfruta.

Cómo siempre me despido de ti recordándote que tú eres grande y que la vida exige tu grandeza.