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¿Cuál será el futuro de la humanidad?

Estoy entusiasmado. Nos depara un futuro maravilloso si asumimos nuestra grandeza y utilizamos correctamente el invento más importante, trascendente y fascinante que ha creado la humanidad. Algunos lo ven como una máquina, otros como yo, como un organismo que potencia nuestra especie.

Un invento que hará pasar el tercer milenio a la historia como el momento que nos conectamos a algo más grande que nosotros mismos y a través de ello logramos una nueva dimensión evolutiva.

Se trata de la maquina más grande jamás construida. Lleva más de 30 años funcionando sin parar. Su red engloba 510 millones de kilómetros. Conecta a 15 mil millones de cosas desde autos y satélites, hasta termostatos y marcapasos. Al igual que toca la vida de 4 mil millones de personas en tiempo real. Es el principal distribuidor de dinero en el mundo y está íntimamente integrado a toda la infraestructura que controla el comercio, la industria y la seguridad nacional.

Como te podrás haber imaginado, estoy hablando del Internet.

Sin embargo, lo impresionante no es su pasado y presente, sino su futuro que se encuentra en una curva de crecimiento exponencial. Hoy son 15 mil millones de cosas conectadas a Internet. En el año 2020, serán 50 mil millones y para el año 2030 crecerá por un factor de mil a 50 mil trillones.

Ahora si su crecimiento es impresionante su complejidad lo es aún más. Equiparemos transistores en aparatos electrónicos a la estructura más compleja conocida en la naturaleza que es la mente humana y preguntémonos como comparan las conexiones entre aparatos en el Internet a nuestra estructura neuronal.

Un cerebro tiene unas 100 mil millones de neuronas. Ahora comparemos eso con los 15 mil millones de cosas conectadas a Internet y veamos como compara se en complejidad. Simplemente un iPhone tiene 2 mil millones de transistores, una súper computadora tiene mil veces más. Entonces si sumamos todos los transistores conectados a Internet nos da mil trillones (10 con 21 ceros) de transistores. O sea, más poder computacional que todas las mentes humanas sobre la tierra. Y la mente humana no está duplicando de potencia cada dos años como lo está haciendo Internet.

Pero esto es simplemente el principio. De acuerdo a Kevin Kelly, en su libro “The Inevitable” predice que para el año 2025 el 100% de todos los seres humanos estaremos conectados de alguna forma al Internet. Y cuando vemos que ya existen teléfonos inteligentes en la India que cuestan sólo 4.00 dólares, no parece tan descabellado.

No cabe duda que esta nueva herramienta esta redefiniendo nuestra vida e identidad, dándonos la capacidad de encontrar cualquier información al instante, recordar todo perfectamente y hacerlo a nivel global. Podríamos decir que Internet le está brindando una nueva mente a una vieja especie e impulsando una nueva dimensión evolutiva.

Ahora, como he dicho en repetidas ocasiones con gran poder viene gran responsabilidad. Este nuevo mundo en el cual estamos entrando tiene la capacidad de hacernos más sabios o más brutos.

Como humanidad estamos llamados a tomar esta extraordinario herramienta que hemos creado y potenciarla para generar más equidad entre los seres humanos, mayor respeto a nuestro entorno y usarla para poblar el universo. Si lo hacemos bien nos espera un desarrollo espectacular como especie humana al recuperar el equilibrio con la naturaleza de nuestro planeta y convertirnos en la primera especie extraterrestre conocida, al empezar a poblar el universo poniendo colonias humanas en La Luna y Marte durante este siglo.

Para ello tenemos que aprovechar esta herramienta y permitir que se convierta en un organismo vivo y sensible que nos une como humanidad y permite que a través de él se desarrolle nuestra conciencia y responsabilidad. Utilicémoslo para entender mejor la relación entre los seres humanos y la naturaleza. Permitamos que nos revele las consecuencias a largo plazo de nuestras acciones.

Sin duda el reto es grande. Hay muchos intereses creados que buscan perpetuar los cotos de poder. Pero los buenos somos más, muchos más que los malos y nos toca a cada uno de nosotros asumir nuestra grandeza y forjar juntos el mundo en el cual deseamos vivir.

Empieza por ser un consumidor responsable. Compremos productos y servicios sólo a empresas que son socialmente responsables y que cuidan el planeta. También legislemos reglas de interacción que aseguren una convivencia sustentable de largo plazo.

Este es el mejor y también el peor momento de la humanidad. El desenlace depende de ti y de mí. Asumamos nuestra grandeza. Digámosle NO a las malas prácticas y cambiemos nuestra conversación. Hablemos con nuestros compañeros, clientes y familiares de lo que está bien en el mundo. De la extraordinaria oportunidad que tenemos a la mano para forjar el mundo justo, limpio y progresista que queremos. Utilicemos Internet para conectarnos y monitorear de cerca a los buenos y malos actores y tomemos control del destino que queremos de una vez por todas.

Bueno, con eso concluyo mi comentario y como siempre me despido de ti recordándote que tú eres grande y que la vida exige tu grandeza. Hasta el próximo comentario.

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