¿Sabes cómo transparentar la función pública, brindar seguridad jurídica al ciudadano y revolucionar el acceso a servicios gubernamentales en forma rápida, eficiente y económica?

Administra la relación gobierno-ciudadano sobre la revolucionaria estructura informática “blockchain”, como lo esta haciendo el pequeño país de la Unión Europea, Estonia.

Un poco de historia: Este país obtiene su independencia de la Unión Soviética en 1991 y decide apostarle a la tecnología para la administración pública, convirtiéndose en precursor de lo que se conoce como FinGov. El resultado ha sido espectacular, hoy el PIB per capita en Estonia es de USD$29,500 vs el de Rusia de USD$9,050, que sigue anquilosada en la vieja escuela de gobierno.

Entre los logros más notables de Estonia es haberse convertido en el año 2000 en el primer gobierno del mundo que se administra sin papel, lo cual permitió que todos sus ciudadanos pudiesen ver y revisar en tiempo real el gasto público.

Hoy poseen el sistema de gobierno electrónico más avanzado del mundo. Por ejemplo, cada ciudadano tiene su tarjeta de identidad con múltiples funciones que incluyen un monedero electrónico. Esta tarjetas es a la vez su licencia y pasaporte, al igual que contiene sus datos médicos, y es la puerta de entrada segura a sus registros de nacimiento, matrimonio y propiedad. Pero no termina ahí, con esta tarjeta los ciudadanos pueden ejercer su voto en las elecciones en forma electrónica. Finalmente, como también es un monedero electrónico, la tarjeta les permite a los ciudadanos hacer más de 600 diferentes tipos de micropagos, entre ellos pagar los pasajes en transporte público.

Un tema vital es que toda la estructura gubernamental de Estonia está montada sobre la nueva tecnología distribuida, que se llama Blockchain.

Permíteme darte un poco de historia sobre el Blockchain o, como se le conoce en Latinoamérica, cadena de bloques; y explicar porque este hecho es tan relevante.

El Blockchain nace en el 2008 como la columna vertebral de la criptomoneda Bitcoin brindándole estructura de seguridad y transparencia sin precedentes. A diferencia de las bases de datos tradicionales que se hospedan en un servidor central y que un hacker talentoso puede traspasar sus esclusas de seguridad y violar los datos, el Blockchain tiene otra estructura que está conformada por cadenas de datos distribuidas en todas las máquinas que la utilizan, lo cual la hace casi imposible de jaquear y por lo tanto extremadamente segura.

También el hecho que la información está distribuida en toda la red permite una conexión directa persona a persona, eliminando la necesidad de intermediario. Esto abate costos, aumenta transparencia e incrementa exponencialmente la velocidad de la interacción.

Esto puede regresarle al internet el aspecto democrático que tuvo en un inicio y que fue secuestrado por las grandes corporaciones como Facebook, Google y Amazon, un tema que abordaré en otra publicación de mi blog.

Sin duda un sistema que permita un registro oportuno, confiable, y transparente de datos y transacciones es la piedra angular de una sociedad bien articulada, y todo apunta a que el Blockchain es la mejor herramienta que se ha desarrollado hasta el momento para promover no únicamente un mejor sistema financiero, sino el impulsar el mismo estado de derecho.

Y es por eso que el caso Estonia es tan importante, es una muestra fehaciente de que hoy se puede construir una columna vertebral gubernamental que sea transparente, eficiente y segura. Una estructura que promueve el estado de derecho y dificulta la corrupción, disparando el producto interno bruto y volviendo al país más atractivo a la inversión local y extranjera.

Este es el momento de México. Durante los últimos años hemos avanzado en imponer iniciativas como la ley 3 de 3, ahora es el momento de unir fuerzas e iniciar un movimiento ciudadano que imponga la implantación de una estructura informática que nos proteja, nos faculte y nos libere de la corrupción. Adelante.

Con eso concluyo mi comentario, y como siempre te recuerdo que:

¡Tú eres grande y la vida exige tu grandeza!

Hasta el próximo comentario.