Hoy quiero hablar de la gamificación, y como la aplicación de técnicas originalmente desarrolladas por la industria de los videojuegos pueden revolucionar tu negocio.

Te comparto un poco de historia sobre la gamificación: el término fue acuñado en el 2002 por Nick Pelling, sin embargo, no es hasta después el 2012 que el concepto empieza a cobrar fuerza. En inglés, “gamification” se refiere a la aplicación de mecánicas de juego a entornos no lúdicos; para denominar esta técnica en español se ha empezado a utilizar el calco gamificación.

Los juegos y su capacidad de motivar a la superación son tan antiguos como la misma sociedad humana, porque apelan a nuestros instintos más profundos de crecer, ganar y transcender. Hoy el mundo globalizado requiere que desarrollemos nuestra grandeza, y la gamificación ofrece una herramienta sin precedentes para hacerlo, porque permite construir relaciones más profundas con nuestros clientes y prospectos al igual que con nuestros colaboradores y la sociedad en general.

Hoy en día vemos que diferentes organizaciones recurren a novedosas mecánicas de juego para fomentar y fortalecer la relación con clientes. Entre ellas se encuentran aerolíneas, comercio electrónico, consultoría, empresas de tecnología, aseguradoras y hasta empresas de calzado. Básicamente logran hacer una tarea más interesante adoptando la lógica de un juego para influenciar el comportamiento, dar mayor motivación e incrementar el “engagement”.

Permíteme darte algunos ejemplos de la gamificación en acción:

  • Muchos pasajeros de las líneas aéreas utilizan el programa de lealtad, los cuales usan uno de los mecanismos más primarios de la gamificación, puntos y niveles, cuyo objetivo es motivar a seguir volando con la aerolínea para alcanzar el siguiente nivel que nos otorgará el añorado vuelo gratis.
  • Completar el perfil en LinkedIn es otro ejemplo de gamificación. Aquí lograron convertir en un juego el simple hecho de completar nuestro perfil, al incluir a su lado una barra de puntuación de avance (Ya llevas el 85%, ¡felicidades! Sólo te falta el 15% para llegar al 100%). Y como a ninguno de nosotros nos gusta dejar las cosas a medias nos aplicamos a llenar los datos faltantes. 
  • Otro mecanismo de gamificación muy efectivo es pedirnos que otorguemos alguna calificación o puntuación. Por ejemplo, la puntuación que le otorgamos a las películas que vemos en Netflix le permite a la plataforma a aprender de nuestros gustos para hacernos recomendaciones cada vez más acertadas.
  • En el ámbito de los servicios profesionales, las calificaciones también están revolucionando al mundo de los servicios y generando mayor estado de derecho. Por ejemplo: las calificaciones que le otorgamos al chofer de Uber, y que él o ella a su vez nos otorga a nosotros. Lo mismo sucede con los compradores y vendedores de MercadoLibre, al igual que los proveedores y contratantes de servicios profesionales a través del portal de Freelancer. 

A diferencia de los sistemas de marketing de antaño, que nos bombardeaban con mensajes idénticos, hoy a través de la gamificación podemos crear programas inteligentes, personalizados y muy efectivos.

Siete características que hacen a la gamificación tan poderosa:

  1. A diferencia de otras estrategias comerciales, permite crear una historia alrededor del producto o servicio inyectándole un sentido heroico que apela a nuestro sentido de grandeza y trascendencia.
  2. Estimula el sentido de logro y pertenencia.
  3. Genera lealtad. Cuando un usuario siente que el sistema ha aprendiendo a cerca de él o ella y que está personalizando la experiencia, difícilmente cambiará de proveedor aunque surja una nueva opción que es más buena, bonita y barata. El razonamiento es sencillo, reeducar a un nuevo sistema es una lata que conlleva un alto costo de tiempo y esfuerzo, al igual que entre más tiempo le has dedicado a educar al sistema, más lo quieres y más sientes que te pertenece.
  4. La mecánica del juego permite y estimula la interacción con otros jugadores fomentando el sentido de compañerismo, lealtad y trabajo en equipo.
  5. La dinámica del juego incita a la acción a través de inyectarle a la propuesta un sentido de urgencia y escasees.
  6. También como el mecanismo del juego es estructurado a través de presentar información escalonada, le brinda a la experiencia un sentido de novedad, sorpresa y emoción.
  7. Pero seguramente lo más valioso de la gamificación es su fuerza para estimular a la persona a participar y a través de ello crecer su destreza individual. De esta manera, pueden alcanzar nuevas habilidades. Que, si el programa es bien estructurado, le ayudarán a ser una persona más competitiva, humana y valiosa.

En conclusión, la gamificación apenas está abriendo brecha. Este es tu momento para estudiarla, aplicarla y llevar tu negocio al siguiente nivel. Úsala con inteligencia, responsabilidad y sentido de trascendencia y ¡Disfruta de los beneficios de la herramienta comercial más poderosa del momento!

Con eso termino y como siempre te recuerdo que tú eres grande y que la vida exige tu grandeza.

Hasta el próximo comentario.